Un minuto con las vacaciones

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Comienzan, se acaban o prosiguen las vacaciones. Hay una ambivalencia en los verbos; estas se acabaron o comienzan o prosiguen, para quienes?. Acá tenemos que hablar de padres, maestros y alumnos. Para quien siga meticulosamente el proceso vacacional hará el deslinde sin trampa alguna, sin inclinarse para ningún lado. El año lectivo escolar, así se llama, descansa en la asistencia escolar de profesores y alumnos, desarrollo del currículo y las evaluaciones, durante nueve meses, por lo general de abril a diciembre, aunque ahora lo dan por iniciado en marzo.

Hagamos bien la cuenta, por lo menos intentémosla. De estos hay que descontar 15 días de vacaciones de medio año y los 15 últimos de diciembre, que ya no se estudian, Habría, también que descontar una semana de celebración por la fiesta del colegio, las fiestas religiosas y patriótica de guardar. La asistencia, entre comillas, sería de 8 meses.

De estos, sólo 32 semanas con 160 días útiles en el año y no olvidar que es sólo medio día de estudio. El Ministerio de Educación en 1987 detectó que escolares de primaria, secundaria y superior no universitaria, pasaban frente a la pantalla chica, aumentadas ahora con la computación, más de seis horas diarias durante la semana de clases. Lo días sábados y domingos dispensan más horas.

El trabajo de investigación se hizo con una muestra de 6,901 estudiantes en un universo que comprendió Lima y Callao en 137 centros educativos, de varones y mujeres, entre ellos 100 planteles públicos y 37 privados ; 41 de primaria, 86 de secundaria y 10 de superior no universitaria. Los encuestados fueron 2232 estudiantes de primaria, 4506 de secundaria y 163 de superior.

Aquí los resultados:

Horas en la televisión y computadora
DE LUNES A VIERNES

Nivel
Más de 6
Entre 4 y 5
No llegan a 4
Primaria
1852
282
98
Secundaria
3136
706
664
Superior
79
48
36
Totales
5067
1036
798

Los resultados de la observación durante los días sábados y domingos arrojó los siguientes resultados: 1932 escolares de primaria, 3312 de secundaria y 87 de superior pasan el día sábado más de seis horas frente al televisor. Los días domingo la exposición frente a la pantalla chica disminuye.

Por estratos económicos el resultado es el siguiente:
Son los escolares del estrato social medio quienes se exponen más a la televisión durante el día; así, 1320 ven televisión más de seis horas; 2386 de cuatro a cinco horas y 800, menos de cuatro horas diarias.

En el estrato social alto el estudio reveló que 283 escolares se exponen a la televisión durante seis horas al día; 240, de cuatro a cinco horas, y 521, menos de cuatro horas. Queda abierta la posibilidad que su posición económica les permite otra clase de entretenimientos.

Los escolares del estrato económico bajo pierden más de seis horas al día frente al televisor suman 241; 760, de cuatro a cinco horas y 380, menos de cuatro horas.

Los escolares del segundo grupo- cinco horas diarias de televisión- perderían 25 horas semanales y 100 horas al mes; es decir, 1 día y 1 hora a la semana y 4 días con 4 horas al mes.

Ha quedado demostrado que el año escolar de 9 meses queda reducido a sólo 160 días útiles.

Horas de estudio y horas perdidas
Se supone que un niño ingresa a la escuela a las 8:00 de la mañana, sale a la 1:00 de la tarde, una vez en casa lo primero que hace es almorzar, luego descansa hasta las 3:00; acto seguido “se prende” de la televisión o computadora durante cuatro, cinco y hasta seis horas seguidas o alternadas, así, llegaría hasta las 8:00 de la noche, momento en el que tomaría sus alimentos. Se dedica a hacer sus deberes hasta las 10:00; le vence el cansancio y se va a dormir. Nos preguntamos. ¿A qué hora estudia su hijo, señor padre de familia?

Todo esto resulta que no es tan agotadora la asistencia a clases, del alumno ni agotador el trabajo, porque las clases son desbarajuste propiciado por el profesor y los alumnos, en complicidad con el director del colegio. Le hacen clases en parte, lo demás lo dejan como tarea para que el alumno busque en Internet. Para esto hay gente que prepara los trabajos y los vende a los alumnos.

Vacaciones no es descanso, haraganería y desfachatez para nadie. Aprovechar el tiempo para pensar en algo de provecho, revalorar su autoestima. Profesores, aprovechar ese remanso para emprender mejoras en la profesión, leer nuevos libros, reconceptuar la responsabilidad que tienen en formar a los futuros ciudadanos.

Vacaciones o descanso es cuado uno cambia de actividad para relajar músculos, tenciones nerviosas, secreciones viscerales, preocupación de algo que ha sostenido por algún tiempo y precisa un reposo en bien de su salud. Ese debe ser el concepto de vacaciones o descanso sostenido como el que tenemos a las puertas los padres, profesores y alumnos.

Las vacaciones no son para echarse a la cama o en el sillón y ver televisión. Son para ayudar a los padres en quehaceres domésticos y también fuera del hogar. La mayor parte de niños peruanos que no disfrutan de canchas de tenis, playas exclusivas, viajes, etc., están comprendidos en este margen.

 

Lic. Francisco Orbegozo Hernández, Periodista y docente universitario de la Universidad Nacional de Trujillo. Mención Honrosa de los Juegos Florales Universitarios de 1978. Ganador del Premio Nacional de Reportaje de la Cruz Blanca (1964). Autor de nueve libros de la especialidad de nivel escolar y universitario.Ex director de Relaciones Públicas del Ministerio de Educación y ex catedrático de las universidades Nacional de San Marcos, San Martín de Porres, Bausate y Mesa de Lima y Carlos E. Uceda Meza de Trujillo.