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No es apropiado
que el trato con profesores “mediocres”, como los han
llamado, se haga en forma vertical y sin derecho a diálogo,
ni reclamo.
Aquello
del contrato a docentes del tercio superior de los egresados (D.S.
004) de centros diversos de formación profesional, parece un
lío de no acabar, o como dice el pueblo: un lío de comadres;
es decir que se dicen zamba canuta hasta que las voces broncas y amenazadoras
se van perdiendo en el espacio y la oscuridad de la noche y el absurdo.
Para quienes
siguen el caso se habrán dado cuenta que el Ministro de Educación
cree, que así mejorará la educación alicaída
en la que estamos y los presidentes regionales, la mayoría,
y los mismos profesores han señalado al 004 como una injusticia
y hasta inconstitucional. Establecer la verdad, es el quid del asunto
y para tratar de buscarla, hay que hacerlo con mucha equidad y sabiendo
como se la busca y encuentra.
Quienes saben
o creen que tienen la razón, porque eso se les ha metido en
su conocimiento, “piensan” que así debe ser, aunque
tengan poca o indebida información para formularse un conocimiento
crítico sobre el problema. Esta metodología de buscar
la verdad tiene que aplicarse en los dos extremos que discuten hasta
la amenaza del que tiene el poder.
Sabemos que es
la primera vez que se aplicará esta medida, por lo tanto, todos
los antecedentes están improvisados, se traen de los pelos
y se les quiere alinear para defender “su verdad”, que
como todos saben, cada quien tiene la suya. Es difícil que
se pretenda borrar de un plumazo la estabilidad laboral y la experiencia
ganada de quienes ya están más de cuatro años
enseñando, aunque no estén nombrados, no parece justo,
ni apropiado, que retraigan su título para ubicarlo en qué
lugar egresó.
No es apropiado
que el trato con profesores “mediocres”, como los han
llamado, se haga en forma vertical y sin derecho a diálogo,
ni reclamo. Los saltos cualitativos, como dicen los ministros, son
saltos dialécticos que se dan cuando un factor de cambio se
ha extremado, cuando la ley de la contradicción explota a favor
de uno de los extremos. No es un cambio político verbal ni
mucho menos. ¿Se han estudiado bien los factores de cambio?
Este también
es un salto cualitativo político, por lo tanto tiene que venir
de una tendencia política responsable y a toda prueba, que
hasta hoy no la vemos.
Que un maestro no entienda lo que lee o que un alumno ocupe el último
lugar en el consenso internacional, no es culpa del profesor. Quiere
decir que no se ha recogido información válida para
juzgarlo. Habría que ir hasta las raíces del por qué
no puede comprender.
¿Acaso
es culpa del sujeto? Es culpa del sistema educativo desde antaño,
y que ahora, de un brochazo, quieren solucionar. Que investiguen a
fondo para encontrar dónde está la verdad de la pobreza
de nuestra educación. Ojalá, que quienes quieren aplicar
la fuerza como ley de la razón, no tengan que chocar con la
fuerza igual y contraria, establecida por la física y se pierda
la tranquilidad, la paz y ecuanimidad que los dos bandos deberían
tomar, para brindar ejemplo a los demás; profesores y alumnos
porque es doloroso para la democracia, el estallido de estos líos
de comadres.
Lenguajes del
insulto, la imposición, la dictadura, el reproche, la prisión,
el paro, las huelgas. No esperemos estos modos de comunicación.
|

*Ministro de Educación peruano
Hay que aprender
a comunicarnos desde el hogar y la escuela, porque no es suficiente,
como lo creen las autoridades gubernamentales, diálogos engaña
muchachos. Como el arrepentimiento de quienes “derogan la ley,
pero que no la derogan”, tan sólo la modifican. Y lo
que es peor, no solamente el Ministro, sino las demás autoridades
que nos gobiernan tienen aires de dictadorcillos y podrían
ocupar el tercio inferior de capacidad, para gobernar.
Pero aquí
no termina la información que se recoge, porque allí
está. Tienen que ver un poquito más allá de la
punta de su nariz. Este 004, es peor que sacárselo como nota
en la libreta. Es la frustración de miles de profesores y por
consiguiente alumnos, que atestiguan estos hechos y podrán
colegir que, estudiar cinco años, muchas veces con candil a
kerosene, con lluvia, barro, escasa alimentación y mil pobrezas,
para tocar, a tientas un futuro, enseñando a niños a
leer, escribir o entreverarse con la demás gente que sale triunfante
de los centros particulares de formación profesional.
Es que se trata
de una discriminación final, ya no en las escuelas con los
alumnos, sino con los profesores que acusan más concientemente
este desplazamiento al barranco. Es que se trata de ocasionarles un
desengaño envuelto en un sórdido estrés que los
lleva a la desdicha y muchas veces a la muerte. Alzas de la presión
arterial, infartos, derrames, paranoias, úlceras gástricas,
etc.
¿Falta
este tipo de visión para injertarlo en eso que llaman estrategia
de aplicación del Decreto Supremo No 004? Tengamos paciencia
y esperemos. Los presidentes regionales nos hacen partícipes
de sus deseos sinceros y grandes de querer mejorar la educación
en cada una de sus regiones. Sus profesores podrán seguir preparándose
no de un “salto cualitativo”, que no se usa en educación,
ya que entraríamos en una dictadura, sino con voluntaria responsabilidad
y esmero.
Ellos conocen
más a su pueblo que quienes están fuera del mapa. Esperemos
que se convenzan que la comunicación, también es un
medio para los cambios de calidad, más aún en las manos
de los maestros que históricamente fueron autores directos
del cambio social y que si ahora no lo son, es por descuido del Estado
al que sirven.
Lic.
Francisco Orbegozo Hernández,
Periodista y docente universitario de la Universidad Nacional de Trujillo.
Mención Honrosa de los Juegos Florales Universitarios de 1978.
Ganador del Premio Nacional de Reportaje de la Cruz Blanca (1964).
Autor de nueve libros de la especialidad de nivel escolar y universitario.Ex
director de Relaciones Públicas del Ministerio de Educación
y ex catedrático de las universidades Nacional de San Marcos,
San Martín de Porres, Bausate y Mesa de Lima y Carlos E. Uceda
Meza de Trujillo.
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