TU CASA
Tu casa.
Cómo hacerme tu casa
para ver tu presencia y
salir a cualquier hora..
Poner el corazón
del lado más despacio
para sentir en el alma la torsión de tu llave.
Dejarte entrar
como a tu casa y contrito seguir las huellas de tu aroma.
Ser tu casa no debe ser asunto fácil, adquirir los colores
de tu gusto,
combinar mi tristeza
con tu gran alegría.
Amoldarse a los cuatro
lados de tu cuerpo
y altura.
Ser tu casa.
Pensar contigo
en lo que harás mañana
y ser tu noche
húmeda de espejos,
los labios del aire
tu diana de besos
que respiras.
Ser el perfume
que mide el área
de tu cuerpo
y los hilitos de aire
que exploran tus
pulmones.
Ser por fin la valija que tu mano levanta para siempre
Y nunca más.
MUTACIONES
¿Qué
será de nosotros de aquí a dos mil años?
Quizá los
brazos de tus árboles serán ramas tibias
para mi cansado vuelo.
Gorjearé
lo mejor que hoy te canto y tu sentirás que la sabia te quema.
Picaré
de tus flores
que poblarán de golpe mis barriadas y el mismo escalofrío
de tus besos
sacudirán mi médula.
Tu cuerpo de morera, quizá, ha de dar mucha seda, pero a mí
me tentará dos yemas que besaré hasta volver a ser
yo mismo.
Me acordaré de mí, pero tu seno ya habrá cortado
mi vuelo.
Atraído
por lo que entonces fuiste
comeré de tus hojas,
de ti me he de morir
para vivir en paz conmigo mismo.
Seré un rayo ultravioleta
que te alcance en algún recodo pulmonar y morirás de
mí.
Yo y mis elementos
saldremos a buscarte
y Dios no tendrá que ver nada en esto.