* E D U C A C I Ó N *
Carrera pública magisterial

UNA RAYA MÁS AL TIGRE

El país asistió no hace mucho a una prolongada paralización de los docentes de las universidades públicas, ellos reclaman el cumplimiento, de parte del gobierno de turno, del programa de homologación de sus haberes, el mismo que es parte de la Ley respectiva aprobada por la administración anterior. Fuimos, igualmente, testigos del tratamiento que las autoridades dieron y siguen dando al caso, que aun subsiste; pues, la medida de lucha solo ha sido suspendida atendiendo al pedido de los alumnos.

Este comportamiento de los gobernantes no puede ni debe pasar desapercibido por quienes ejercemos la docencia en la escuela pública, ahora que contamos con la Ley de la Carrera Publica Magisterial y su reglamento, cabe preguntarse,¿Qué?, o ¿Quién garantiza el cumplimiento de esta Ley?, ¿Alguien puede asegurar que la Ley de la Carrera Publica Magisterial es más Ley que la Ley que homologa los haberes de los docentes universitarios?, y siendo así mas Ley, mas valiosa y vital, ¿Se cumplirá a pie juntillas por éste y los gobiernos que vendrán?, sabiendo que el cronograma para incorporar a los 286,879 maestros a la nueva Ley se inicia este año y culminará el 2012; y que la generalización de la Ley en referencia está prevista para el 2017.

La propuesta del Ministerio de Educación -Minedu- es que cada año se incorporen 55 mil maestros a la nueva Ley que dicen busca revalorar la profesión docente, mejorar sustantivamente las competencias del docente, reconocer franca y realmente el rol social del maestro peruano.

La historia nos dice que todas las leyes del profesorado, o como quieran llamarlas, que me ha tocado vivir en estos 34 años de ejercicio docente han devenido en letra muerta o por morir. Veamos.

Corrían los últimos días del primer gobierno aprista cuando se promulgó el reglamento de la Ley del Profesorado No. 25212, norma legal que modificaba la Ley del profesorado No. 24029, promulgada por el gobierno militar; ésta establecía 9 niveles magisteriales, a semejanza de lo que ocurría en el Ejército. En su momento, como ocurre hoy y ocurrirá mañana, se llenaron carillas y más carillas sobre sus bondades, incentivos, estímulos y revaloración del maestro. No faltó el incienso y la mirra. Esta norma fue modificada- como queda dicho- en el primer gobierno aprista, a diferencia de la anterior, fijaba 5 niveles magisteriales, mejores beneficios, justicia para el maestro "apóstol de la educación". Bravo, aplausos, flashes, cámara.

En el marco de esta Ley, que estuvo y estará vigente al antojo y conveniencia de los gobernantes de turno, un colega y amigo quien en mayo último cumplió 30 años de servicio al estado, fue premiado, reconocido, estimulado con la insultante suma de 198 nuevos soles. Los comentarios huelgan. ¿Se imaginan cuanto percibimos de bonificación por tener familia e hijos?, nada menos ni nada más que cinco nuevos soles al mes.

Conviene precisar que la Ley del profesorado No. 24029, su modificatoria, Ley 25212 y consecuentemente su reglamento aprobado por D.S. No. 019-90 ED, estarán vigentes hasta mas allá del 2012, exactamente hasta que se generalice la nueva Ley.

Pues bien, la Ley aprobada en el primer gobierno aprista y su reglamento tampoco se cumplió, el Ing. Fujimori la pisoteo cuantas veces quiso, expidió Decretos Supremos y de Urgencia para dejarla de lado, perpetrar entre otros muchos ultrajes la explotación económica de los maestros que ejercen la docencia en el marco del articulo 400 de la Carta Política vigente, a quienes se les viene pagando entre 400 y 500 nuevos soles al mes.

El toledismo no fue ajeno a la regla, no obstante los incrementos salariales que año a año ejecutó y que al término de su gestión alcanzó a 450 nuevos soles.

Las excusas o razones que han esgrimido los gobernantes para burlarse del maestro y sus derechos han sido siempre las mismas; los maestros son muchos, no hay disponibilidad presupuestal, hay recesión, cualquier incremento de haberes creará un forado en la caja fiscal. Solo Dios sabe cuantas otras y nuevas razones de la sin razón se formularan en el camino. Nosotros, los maestros largamente vejados, que hemos visto y vemos soslayadas nuestras esperanzas de mejores condiciones de vida para nuestras familias, nos remitimos a la historia.

Acorde con la nueva Ley este año 55 mil maestros, en el mejor de los casos, ganarán su incorporación a los beneficios de la ley, lo que significará recibir un mejor haber mensual, amén de otros estímulos. Esto también va a significar que el resto del profesorado, no por su propia voluntad, sino por decisión de los gobernantes tendrá que esperar el 2009, 2010, 2011 y el 2012 para acogerse a las "bondades y beneficios" de la nueva norma; entre tanto seguirán conviviendo con el hambre.

Sin duda que en esta competencia por acceder a la nueva ley están mejor posesionados, teóricamente, los colegas que participan del programa de capacitación a cargo del Minedu, en convenio con las universidades; en hora buena. Quienes accedan percibirán, según el nivel al que postulen y alcancen, no menos de 1447, ni más de 2440 nuevos soles al mes(II y V nivel magisterial, respectivamente).

El resto del profesorado continuará percibiendo salarios menores, largamente menores, no obstante realizar el mismo trabajo; hoy por hoy un docente del V nivel magisterial recibe 1300 nuevos soles al mes. Ante este panorama salarial, salta la pregunta: ¿Estamos ante una vulneración de los Derechos Humanos?, habida cuenta que la Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce igual salario por trabajo igual. Al respecto leía hace días las declaraciones del sindicalista y congresista Negreiros ante una situación idéntica que confrontan los trabajadores portuarios.

Los Comités de Evaluación que funcionarán en los centros educativos para quienes postulan a ingresan a la carrera pública magisterial, es otro aspecto de la nueva Ley que convoca mi inmediata preocupación; viene a mi memoria el concurso público del año 2002. En un centro educativo de cuyo nombre no quiero acordarme, ganaron el concurso la sobrina y la empleada de quien en esos momentos ejercía la dirección del plantel y presidía la comisión reorganizadora del mismo. También, el caso del profesor que ganó la plaza de contabilidad sin saber un ápice del tema; luego vendría el malestar de sus alumnos y la explicación que el referido profesor dio al director...."en verdad gané el concurso porque mi padre es un señor muy conocido en la Unidad de Gestión Educativa Local". Así de simple.

Y por que no citar el caso de la directora cuyo nombre nunca apareció en el panel al término de la prueba escrita, pero que terminó como directora de un conocido colegio capitalino; o el del director ganador del concurso que le da igual el masculino y el femenino; el singular y el plural; pero que le solaza hablar y hablar hasta hacer el ridículo y terminar sonriendo por que ni el mismo sabe que dijo. Si esto ocurre en Lima...

En fin, ya lo dije, intuyo en qué terminará esta nueva Ley que alguien muy poco informado, ha dicho que es la salvación de la educación nacional. Acabo de leer que el Tribunal Constitucional ha admitido a trámite un recurso de inconstitucionalidad contra esta Ley, presentado por el Decano Nacional del Colegio de Profesores.


Gabriel Paz Sánchez