* P S I C O L O G Í A *
El aborto terapéutico como prevención de muerte materna

María se encontraba embarazada y en el segundo mes presentaba cansancio y mucho sueño, la obstetra que le hacía sus controles le decía que eso era normal, pero en el séptimo mes no comía ni tomaba mucho líquido; un día la internaron de emergencia en el hospital de Pucallpa donde le diagnosticaron cirrosis hepática…No pudieron practicarle el aborto terapéutico, ya que el embarazo estaba casi concluido…esperaron que cumpla ocho meses y medio para poder realizar el trabajo de parto inducido. María no soportó y dando a luz a su bebé, murió. Los doctores no le detectaron su enfermedad a tiempo.

El movimiento Manuela Ramos, consignó que María tenía 33 años de edad y es sólo uno de los 32 testimonios tipificados como aborto terapéutico entre 292 testimonios recogidos.

¿Y qué pasa cuando la gestante, acude a sus primeros controles y los médicos detectan que el embrión que se desarrolla en su vientre no es normal, y podría ser anencefálico? (feto con malformación congénita del tubo neural, cuyo cerebro no se desarrollará como el de un niño normal, morirá al nacer o vivirá poco tiempo).
Aquí se iniciará entonces la vía crucis de la mujer y su entorno familiar.
La gestante empezará a elucubrar una serie de ideas sobre el nuevo ser que engendró, desde sentimientos de culpabilidad por haberlo engendrado hasta el duelo por perder el ansiado bebé que soñó tener, complicándose con sus sentimientos maternos hasta entrar en crisis profunda, al darse cuenta que el embrión que alberga no será el niño normal que esperaba.

La repercusión psíquica o mental de la madre será innegable. Se producirá en la mujer un trauma que no le permitirá continuar con el proyecto feliz del hijo por venir, lo cual reflejará a su pareja y al entorno familiar. Más aún si la mujer tiene hijos menores, la desesperación será mayor y los niños percibirán los sentimientos de su madre y no podrán desarrollarse con felicidad plena, ya que la gestante entrará en un cuadro de angustia, ansiedad, melancolía, estrés y es posible que llegue a la depresión y al intento de suicidio.

¿Cuántas mujeres podrían aliviar su salud mental, salvar sus vidas y continuar brindando felicidad a su entorno familiar si el Estado hubiese demostrado su eficiencia e interés en la salud reproductiva de las mujeres?
Al menos desde hace 84 años (1925), el Aborto Terapéutico está normado y no es delito. El artículo 119º del Código Penal de 1991, estipula: "No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal, si lo tuviere, cuando es el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar un mal grave y permanente".

En el 2007, murieron en el Perú unas 513 mujeres (Fuente DGE 2007), por hemorragia 41%, por toxemia 19%, infección 6 %, aborto 6%, parto obstruido 1%, no determinado 2% y por otros motivos 25%. El 5 % de las muertes pudieran ser asociadas a enfermedad pre existente o intercurrente (Fuente: Perú Muerte Materna 2000, Watanabe). No existen estadísticas sobre muertes por abortos terapéuticos.

A la disminución de las muertes maternas apuntó el Foro: "Aborto Terapéutico en el Perú : Un derecho de las mujeres", realizado el 11 de agosto último en la Sala Grau del Congreso de la República, por la Mesa de Mujeres parlamentarias Peruanas, presidida por la congresista Hilda Guevara Gómez (PAP), y el auspicio de Manuela Ramos, DEMUS, Promsex y CLADEM Perú.
¿Qué siente una mujer cuando se le prohíbe el aborto terapéutico?

Generalmente esta prohibición condena a muerte a la mujer y al no nacido, debido a los trastornos psicológicos que afronta la gestante por llevar a un hijo no deseado, tal vez producto de una violación. Su mente empieza a desmejorarse, cayendo en angustia, ansiedad y hasta la depresión, trastornos mentales permanentes, que algunas veces desencadenan en suicidio.

Se debe tener en cuenta que el aborto terapéutico está permitido cuando el embarazo es un riesgo para la salud y vida de las mujeres que sufren cardiopatías, cáncer uterino, hipertensión arterial, etc. Pero es urgente, como lo recalca la Defensoría del Pueblo, en el oficio Nº 18-2008/DP-ADDM, dirigido al Ministro de Salud que, se tomen las medidas necesarias a fin de aprobar el protocolo para la atención del aborto terapéutico, en concordancia con lo establecido por los instrumentos internacionales y la legislación interna sobre la materia.

Kofi Annam, Secretario General de Naciones Unidas recomienda: "No se pueden alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, particularmente la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, a menos que se aborden decididamente las cuestiones de población, y Salud Reproductiva; y para eso es preciso intensificar los esfuerzos por promover los derechos de la mujer y aumentar las inversiones en Educación y Salud, inclusive Salud Reproductiva y Planificación de la Familia". Nuestros gobernantes tienen que hilar muy fino en la implementación de políticas públicas eficientes para brindar salud mental y calidad de vida a la familia peruana.

Rosa Reyna Peláez